domingo, 11 de noviembre de 2012

Actividades permanentes en el aula: una estrategia para elevar indicadores. 

Como parte del establecimiento de una dinámica de trabajo, dividí las actividades en tres rubros: los contenidos temáticos correspondientes a las actividades de los libros de trabajo; los proyectos de bloque en el que se involucran temas de varias asignaturas como consolidación y las actividades permanentes, que procedo a describir.
Este tercer grupo de actividades surgió como respuesta a las necesidades que observé en el grupo: lectura, escritura, formación de hábitos de estudio y son cuatro:
1.    Lectura de un libro por mes, con su correspondiente reseña. Los títulos serán elegidos por los mismos estudiantes, uno cada quien; al término del primer mes se intercambian en la dinámica de biblioteca circulante. Se lleva un registro de qué libro está leyendo cada alumno y su avance semanal, ya que los viernes cuentan con media hora de lectura en clase.
2.    Escritura diaria de comentarios personales sobre actividades o lecturas de clase con un progresivo aumento (1 renglón el primer mes, dos el segundo hasta alcanzar 11 renglones al término del ciclo escolar). Es importante decir que no se requieren conceptos o resúmenes, sino opiniones, apreciaciones, ideas de los estudiantes respecto del trabajo.
3.    Frases diarias. Al inicio del día se escribe en el pizarrón una frase de superación, reflexión o de pensadores célebres que los alumnos deben registrar ya que en algún momento de la jornada se borra y se pregunta a alguien al azar. Si el elegido la enuncia correctamente gana punto de participación, de lo contrario lo pierde y se da oportunidad a alguien más. Una vez que se haya agotado la lista se vuelve a comenzar. Al final del mes ganará punto extra en Español el o los alumnos que tengan registradas e identificadas con fecha todas las frases o el mayor número de ellas. Esto lo hago para fomentar el desarrollo de la atención, organización, hábitos y rutina de clase, además de propiciar el comentario y la reflexión.
4.    Preguntas de consolidación. Todos los días en su libreta de tutoría los alumnos deben responder a dos preguntas: ¿Qué aprendí hoy? Y ¿Para qué me va a servir? Mismas que fomentan la reflexión, el cumplimiento y la producción escrita, ya que se revisa ortografía y sintaxis en las mismas. Los padres de familia deben revisar y firmar estas preguntas diariamente como una forma de integración al trabajo del aula.
De estas cuatro actividades, hasta la fecha las frases diarias han dado muy buenos resultados, ya que son pocos los alumnos que no la registran o que han perdido su punto de participación, del mismo modo los comentarios personales que ya alcanzan los tres renglones reglamentarios y en la generalidad, los superan. La caligrafía y la ortografía han mejorado con estos ejercicios ya que se revisan de manera constante.
Dado que todas las actividades se registran y tienen una ponderación en la calificación final, la falta de cumplimiento impacta directamente en los resultados de los alumnos, ya que en el enfoque de desarrollo de competencias se da igual ponderación al proceso que al producto del aprendizaje.
De manera particular considero que las actividades que el alumno realiza a diario son más relevantes que el contestar una prueba objetiva, por muy estandarizada, reflexiva o analítica que pudiera ser.
Pongo a consideración la propuesta, esperando tomen lo que les sea de utilidad. 

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